Aprender a dar amor sin haberlo recibido
Llegué al programa de Alanon con el único propósito, que mi ser querido dejara de beber, sin darme cuenta que de todos los problemas ese era el menos importante, ya que ahí pude comprender que no era responsable de su sobriedad. Lo más difícil de entender estaba por venir, al ir caminando en el programa fui descubriendo el impacto que tuvo el alcoholismo desde mi niñez y el venir de un hogar disfuncional, lo que más recuerdo es estar en casa con mis hermanas sin mis padres ya que ellos trabajaban y sentirme paralizada del miedo esperando que llegue mi hermano alcoholizado a golpearnos a mis hermanas y a mí, así transcurrió toda mi niñez, ya siendo adolecente mi hermano se fue de casa , se pensó que vendría la calma , pero no fue así, mi madre con su neurosis se volvió agresiva y comencé de nuevo a recibir golpes y maltratos, con el transcurrir del tiempo ella comenzó a beber, lo único que deseaba era ser adulta para salir de esa casa de terror en la cual vivía , pero ya para entonces el daño causado por el alcoholismo estaba en mí. Forme mi hogar e inconscientemente comienzo a dar lo que recibí, maltrato y golpes especialmente a mi hijo repitiendo el mismo patrón conductual. ¡No sabía cómo amar, nunca lo sentí!
En alanon se cristaliza ese sueño inalcanzable de aprender a amarme y a dar amor aun cuando nunca lo recibí, fue mi Poder superior el artífice para poder llegar a este maravilloso programa el cual, junto a la ayuda de mi madrina y todas las herramientas que aquí encontré, fueron trasformando mi vida, de la carencia de amor, a la abundancia del amor incondicional de Alanon.
MARY C.