Saltar al contenido

Lo que Al-Anon hace por mi

  • por

Lo que Al-Anon hace por mi

Lo que más puedo rescatar de lo que Al-Anon hace por mí es ‘’LA TOMA DE CONCIENCIA’’, mientras más acepto, estoy más cerca de la recuperación, el alcoholismo no es el acto de beber, son los conflictos y como manejo el dolor emocional a través de un programa, no es lo técnico sino lo emocional, vengo a trabajar el dolor emocional, todo inicia en la infancia, la impotencia, la rabia, la soledad que me llevaron a perder el rumbo y el sentido de mi vida.

No puedo tener un cambio a pura fuerza de voluntad, el cambio en mi se da cuando decidí con propósito firme no con titubeos ni con dudas, sino con firmeza, que necesitaba ayuda, la ayuda que solo encontré en Al-Anon a través de mi Poder Superior, si yo tuviera todas las respuestas no estaría aquí, yo tengo la necesidad de que me devuelvan la cordura el sano juicio y me devuelvo con el regalo de los 12 pasos, mi poder es limitado y mis pensamientos no son nada comparados con los de Dios, Él es respetuoso no entra si no lo invito y no acciona si no lo permito, la primera prueba de una buena voluntad es apadrinarme solo de esta manera puedo vivir de una forma mas saludable, determinando el sentido existencial de mi vida.

La maravillosa secuencia de los pasos me invita a reflexionar que al final del túnel hay una luz que yo puedo mirar y que se llama recuperación, sin embargo, llegar a practicar no ha sido fácil, cuantas luchas he tenido que enfrentar, muchos obstáculos que me impedían crecer como ser humano. La respuesta inmediata, yo sí puedo, ¿Por qué tengo que pedir ayuda?, a eso se llama fragilidad y enfrentar mis debilidades de ninguna manera. Aparecía entonces el miedo que como un hilo que corroe el alma, el orgullo y la vanidad que no me permitían avanzar.

Cuanta pobreza espiritual tenia en mi alma, imagínese querer dar ordenes al Dios de mi entendimiento, era un absurdo no pedirle a mi Poder Superior para que yo realice lo correcto, ahora aplico la mejor medicina: la relación directa con mi Poder Superior y me pongo en sus manos, la recuperación es un proceso y no hay soluciones fáciles, ahora recuerdo ser amable conmigo misma y recurrir a mi Poder Superior una y otra vez, esta es la verdadera humildad. Puede ser una lección difícil, pero aprendo a ser compasiva conmigo misma y con los demás. La humildad significa equilibrar la responsabilidad de Dios con mi responsabilidad para seguir en un equipo, solo de esta manera se pone en movimiento su amoroso poder para devolver a mi vida el orden y la serenidad que necesita.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *